Ir al contenido principal

Una historia jamás contada.

Podríamos ser estrellas si hubiésemos sabido cómo enfrentarnos a ese huracán que arrasó con todo.
Podríamos querernos de nuevo, pero algo nos impide avanzar.
Pensamos en amor, sin saber lo que es amar.
Queremos que pase la tormenta, sin pisar el lodo.

Somos pura paradoja, pues creemos saber lo que no sabemos, y afirmamos ideas como si fuesen realidad. No sabemos qué es brillar, porque no nos hemos dado la oportunidad de saltar al vacío de la felicidad.

Hablo de una historia jamás contada, porque no me atreví a trazar unas cuantas líneas que narraran el deseo que mi cuerpo sentía por vivir al lado del tuyo. No me atreví a contar que me moría de ganas de demostrarte que me quería quedar un poquito más... en realidad quería quedarme toda la vida.

No somos nada más de lo que somos, porque no tuvimos el valor suficiente que nuestro amor se merecía.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vuelta al pasado

 Hoy he soñado que volvía al instituto y que en una excursión a un lugar muy cercano descubría rincones que hasta ahora habían pasado desapercibidos para mí. He visto a personas que hacía siglos que no veía, y me he visto reflejada en el agua de un charco. He cruzado miradas con los ojos llenos de lágrimas. Estaba feliz. Me he reído a carcajadas. Y cuando he abierto los ojos me he descubierto entre sonrisas. Qué curioso. Como en los sueños podemos vivir nuevas vidas, ¿verdad? Hablar con aquellas personas que ya no están o que simplemente ya no forman parte de nuestra vida.  Besar a ese gran amor que nunca hemos tenido. Hablar con quien jamás nos hemos cruzado. Ser la mejor amiga de un actor de Hollywood, la enemiga de a quien hoy llamas amiga. Ver nuevas probabilidades y arriesgarse. Total, en los sueños nunca puedes morir. Lo peor que puede pasar es que te despiertes justo cuando estás a punto de alcanzar la felicidad. Así que, de cierta manera, hoy he vuelto al pasado. Un pa...

¿Confianza vs Libertad?

Era verano cuando me pediste que confiara en ti. ¿Te acuerdas? Me dijiste, exactamente, estas palabras: "Yo no soy como el resto. Yo no voy a fallarte." Y yo, asentí, queriéndote dar un voto de confianza al mismo tiempo que sentía que me fallarías algún día. ¿Sabes? Me daba pánico darte mi vida con la condición de que tú nunca me lastimarías, pero bueno. Siempre he creído que la confianza es la única base que sustenta cualquier tipo de relación. Sin ella, no queda nada por lo que luchar. Por otro lado, todo el mundo se marcha. Nadie, vive para quedarse porque, simplemente, estamos aquí de paso. Como dice una amiga mía: "La libertad es un camino que se vive el soledad." Pero si es verdad, ¿De  qué sirve la confianza? ¿Podemos condicionar a alguien a perder su libertad? O ¿La confianza y la libertad pueden complementarse? Confiar, significa creer (según mi punto de vista) Y libertad, significa creer que puedes hacer algo, y encontrar el modo de hacerlo (Ta...

30 de agosto, 2021

 Estás aquí, mi amor y eso me causa un gran dolor. Siquiera le diste a la pausa para que pudiera guardarte rencor. En otros tiempos, que estuvieras más cerca era de todo, menos un destiempo. Era un latido extra. Pero hay casi puedo olerte y ya no puedo ni verte. Sufro al pensar en abrazarte y muero sin poder besarte. Mírame una última vez. mírame, con tu blanca tez. Mírame y dime qué es lo que ves. Mira y luego... vete otra vez.