hay días en los que daría todo lo que tengo por ti, por tu felicidad, en los que quiero que esto sea para siempre, en los que realmente necesito que dure toda la vida. En los que si no veo tu sonrisa algo me falta, sobretodo esa que me dice "todo irá bien, no te preocupes" aunque tú tengas más miedo que yo. También necesito que me abraces y que no me sueltes, que susurres que me quieres. Hay momentos en los que eres todo lo que me hace falta para seguir, pero, a veces, llega mi amor opuesto y me canso de amar. Me agobio de tener a una persona que me proteja tanto, que no me deja ni siquiera cometer mis propios errores y así poder aprender de ellos.
Hoy he soñado que volvía al instituto y que en una excursión a un lugar muy cercano descubría rincones que hasta ahora habían pasado desapercibidos para mí. He visto a personas que hacía siglos que no veía, y me he visto reflejada en el agua de un charco. He cruzado miradas con los ojos llenos de lágrimas. Estaba feliz. Me he reído a carcajadas. Y cuando he abierto los ojos me he descubierto entre sonrisas. Qué curioso. Como en los sueños podemos vivir nuevas vidas, ¿verdad? Hablar con aquellas personas que ya no están o que simplemente ya no forman parte de nuestra vida. Besar a ese gran amor que nunca hemos tenido. Hablar con quien jamás nos hemos cruzado. Ser la mejor amiga de un actor de Hollywood, la enemiga de a quien hoy llamas amiga. Ver nuevas probabilidades y arriesgarse. Total, en los sueños nunca puedes morir. Lo peor que puede pasar es que te despiertes justo cuando estás a punto de alcanzar la felicidad. Así que, de cierta manera, hoy he vuelto al pasado. Un pa...
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