Ir al contenido principal


El dolor, por definición, es ausencia de bienestar.

Cuando nos pegamos un golpe, nos duele. Cuando nos caemos, nos duele. Cuando nos enamoramos, y nos fallan, nos duele. Cuando nos decepcionamos, nos duele. Cuando nos mienten, nos duele. Cuando alguien muere, nos duele. Cuando nos utilizan, nos duele. Cuando nos fallamos a nosotros mismos, nos duele. Cuando nos rompen el corazón, nos duele. Cuando perdemos a alguna persona, nos duele. Cuando no sabemos quiénes somos, nos duele. Cuando no sabemos nada, nos duele. Cuando no conseguimos nuestros sueños, nos duele. Cuando no podemos más, nos duele. Cuando no sabemos qué hacer, nos duele. Cuando no encontramos lo que queremos, nos duele. Podría seguir así eternamente, pero no. Creo que he dejado claro el mensaje: todo duele.

El dolor está en todas partes, así que te aconsejo que cuando sea la felicidad la que ronde tu vida, no la dejes ir. No pienses en lo que pasará dentro de unos meses, dentro de unos días… no pienses en eso. Piensa en lo que tienes… porque cada segundo que pases pensando en las posibilidades de tu vida, es un segundo de felicidad que estás perdiendo.

Yo sé que hay cosas que parecen imposibles de superar. Quizá es porque el dolor cala en lo más profundo de nuestra alma. Aunque bueno, ni siquiera sé si eso existe.
Ahora mismo, solo puedo decir, que el dolor nunca desaparece. Solo podemos dejarlo a un lado, ignorarlo. Podemos darle menos importancia que a la felicidad, y así sentir que todo va bien. Pero todos tenemos algo que puede destrozarnos. Todos tenemos un punto débil que nos puede romper los esquemas… por esto te digo:

No tengas miedo a sufrir. No tengas miedo a pasarlo mal porque de todo el dolor, podemos sacar algo bueno.


Vive. Vive ahora, porque cuando pase un segundo, tendrás un segundo menos que vivir. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vuelta al pasado

 Hoy he soñado que volvía al instituto y que en una excursión a un lugar muy cercano descubría rincones que hasta ahora habían pasado desapercibidos para mí. He visto a personas que hacía siglos que no veía, y me he visto reflejada en el agua de un charco. He cruzado miradas con los ojos llenos de lágrimas. Estaba feliz. Me he reído a carcajadas. Y cuando he abierto los ojos me he descubierto entre sonrisas. Qué curioso. Como en los sueños podemos vivir nuevas vidas, ¿verdad? Hablar con aquellas personas que ya no están o que simplemente ya no forman parte de nuestra vida.  Besar a ese gran amor que nunca hemos tenido. Hablar con quien jamás nos hemos cruzado. Ser la mejor amiga de un actor de Hollywood, la enemiga de a quien hoy llamas amiga. Ver nuevas probabilidades y arriesgarse. Total, en los sueños nunca puedes morir. Lo peor que puede pasar es que te despiertes justo cuando estás a punto de alcanzar la felicidad. Así que, de cierta manera, hoy he vuelto al pasado. Un pa...

¿Confianza vs Libertad?

Era verano cuando me pediste que confiara en ti. ¿Te acuerdas? Me dijiste, exactamente, estas palabras: "Yo no soy como el resto. Yo no voy a fallarte." Y yo, asentí, queriéndote dar un voto de confianza al mismo tiempo que sentía que me fallarías algún día. ¿Sabes? Me daba pánico darte mi vida con la condición de que tú nunca me lastimarías, pero bueno. Siempre he creído que la confianza es la única base que sustenta cualquier tipo de relación. Sin ella, no queda nada por lo que luchar. Por otro lado, todo el mundo se marcha. Nadie, vive para quedarse porque, simplemente, estamos aquí de paso. Como dice una amiga mía: "La libertad es un camino que se vive el soledad." Pero si es verdad, ¿De  qué sirve la confianza? ¿Podemos condicionar a alguien a perder su libertad? O ¿La confianza y la libertad pueden complementarse? Confiar, significa creer (según mi punto de vista) Y libertad, significa creer que puedes hacer algo, y encontrar el modo de hacerlo (Ta...

30 de agosto, 2021

 Estás aquí, mi amor y eso me causa un gran dolor. Siquiera le diste a la pausa para que pudiera guardarte rencor. En otros tiempos, que estuvieras más cerca era de todo, menos un destiempo. Era un latido extra. Pero hay casi puedo olerte y ya no puedo ni verte. Sufro al pensar en abrazarte y muero sin poder besarte. Mírame una última vez. mírame, con tu blanca tez. Mírame y dime qué es lo que ves. Mira y luego... vete otra vez.